viernes, 11 de noviembre de 2011

Vidrios Rotos


Tienes un vitral, con un paisaje en él grabado, que de pronto se rompe y el ruido te estremece, un estruendo, un rayo, cae, se parte; ¿Qué sucedió? No te lo explicas, simplemente se convirtió en vidrios rotos.
Es similar al efecto de perder o ver desaparecer lo que un día pensaste permanente.
El ser humano tiene el deseo de recibir el abrazo salvavidas, ese contacto diario donde se siente amado,
El eser humano desea recibir su dosis de atención y ser rodeado de la cobertura de amor real que le da la sensación de estar en vida.
Por qué se pierden las buenas costumbres y de repente un día notas que algo no anda bien?
Tal vez es en esa etapa de la vida donde te descubres diferente -y lo eres! , esa etapa donde nadie sabe que ya eres otra persona.
Probablemente allí, probablemente antes; es donde se forman las grietas, se rompen las cuerdas y no todos pueden notarlo, no todos tienen la capacidad de identificar a tiempo y reaccionar del modo adecuado.
Cuando esto sucede se forman los vacíos emocionales y pasa así el tiempo hasta que un día intentas buscar llenarlo con lo equivocado, y se cometen errores que con el tiempo se pagan muy caro.
Identificar donde están empezando a romperse los hilos; identificar donde están empezando las fisuras en los vitrales para empezar a resanarlos y fortalecer lo que haga falta. Actuar a tiempo y con prontitud para suplir lo que debemos y restaurar lo que se esté empezando a torcer para evitar ver una obra convertida en escombros.

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