viernes, 11 de noviembre de 2011

Mientras llegas




Hoy no quiero cantar, ni bailar ni escuchar música.
Sé que es asunto mío cuanto lloro tu ausencia muchas noches
Y no me quejo porque sabes que te amo.
Por el fuego que arde en mi pecho entiendo que sin tí me muero.
El dolor de no tenerte me convierte solo en nada, soy nada.
Y solo cuando duermo se duerme ese dolor
Que no estés me duele me desgarra de tristeza,
El espacio lleno de ti me dice que te necesito,
Y un suspiro se convierte en el desahogo
de un lamento por quererte conmigo...
Pero tengo la vida después de oírte hablar.

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